La primera vez que ayudé a una alumna a ordenar sus deudas, llegó con cuatro estados de cuenta arrugados y la frase que escucho casi cada semestre: “pago y pago, y nunca baja”. No le faltaba disciplina. Le faltaba un orden. Repartía un poco a cada tarjeta, sin criterio, y los intereses se comían el avance antes de que ella lo notara. Para salir de deudas no basta con pagar más: importa el orden en que atacas cada saldo. Ahí entran dos métodos que vale la pena conocer, la bola de nieve y la avalancha.
Los dos funcionan. La diferencia está en qué resuelves primero: tu cabeza o tu cartera.
Primero, el paso que casi todos se saltan
Antes de elegir método, necesitas tu mapa de deudas. Siéntate con todos tus estados de cuenta y anota, para cada una: el saldo total que debes, el pago mínimo mensual y la tasa de interés anual. Ojo aquí, porque la tasa de interés no es lo mismo que el CAT. El CAT (Costo Anual Total) suma la tasa más comisiones y otros cargos, y por eso refleja mejor lo que de verdad te cuesta el crédito. Banxico tiene una calculadora pública de CAT para tarjetas donde puedes comparar productos; conviene revisarla, porque en México el rango es enorme.
¿Qué tan enorme? Según los Indicadores Básicos de Tarjetas de Crédito que publica el Banco de México, el CAT promedio de las tarjetas ronda arriba del 60%, pero el abanico va desde menos del 20% hasta arriba del 100%, según el banco y el tipo de tarjeta. No es exageración: dos personas con el mismo saldo pueden pagar cantidades de intereses radicalmente distintas según el plástico que traen. Por eso conocer la tasa de cada deuda no es un dato contable más; es la información que decide tu estrategia.
Si quieres ubicar esto dentro de un panorama más amplio (presupuesto, ahorro, fondo de emergencia), te dejo nuestra guía de finanzas personales como base.
El método bola de nieve: ganar impulso
La bola de nieve ordena tus deudas de menor a mayor saldo, sin importar el interés. Haces el pago mínimo en todas y todo el dinero extra que reúnas se lo avientas a la deuda más chica. Cuando la liquidas, tomas lo que pagabas ahí y lo sumas al mínimo de la siguiente. Así, mes con mes, tu “bola” de pago crece y rueda más rápido.
La Asociación de Bancos de México describe justo esa lógica: empezar por lo pequeño para tomar vuelo. ¿Por qué funciona? Por psicología pura. Liquidar una deuda completa, aunque sea de $2,000, te da una victoria real y rápida. Y la motivación, cuando estás endeudado, es combustible. Lo he visto en mis alumnos: quien ve desaparecer una deuda completa en mes y medio sigue; quien solo ve los números bajar lentito, tarde o temprano se rinde.
¿El costo de ese empuje? Sueles pagar un poco más de intereses en total, porque la deuda chica no siempre es la más cara.
El método avalancha: pagar menos intereses
La avalancha ordena tus deudas de mayor a menor tasa de interés. Mínimo en todas, y el dinero extra va a la deuda más cara, sin importar su tamaño. Cuando la liquidas, pasas al siguiente interés más alto.
En las cuentas, es el método más eficiente: atacas primero lo que crece más rápido, así que pagas menos intereses en total y, por lo general, terminas un poco antes. Si tu motivación viene de ver que tu gasto mensual en intereses baja, este es tu método. La desventaja es clara: si tu deuda más cara también es la más grande, puedes pasar varios meses sin “matar” ninguna por completo, y eso desanima a más de uno.
Un plan de pago, con números reales
Pongamos a Sofía, una egresada que en mayo de 2026 trae tres deudas y puede destinar $4,500 al mes a pagarlas. Las tasas son aproximadas y solo ilustran el método; las tuyas dependen de tu contrato. Sus deudas:
| Deuda | Saldo | Tasa anual aprox. | Pago mínimo |
|---|---|---|---|
| Tienda departamental | $3,000 | 40% | $300 |
| Tarjeta de crédito A | $18,000 | 75% | $1,200 |
| Préstamo personal | $25,000 | 28% | $1,500 |
Los mínimos suman $3,000, así que a Sofía le sobran $1,500 al mes para acelerar una deuda.
Con bola de nieve
Ataca primero la tienda departamental ($3,000), la más chica. Le pone su mínimo de $300 más los $1,500 extra, o sea $1,800 al mes. En menos de dos meses la liquida, y esa sensación de “ya bajé una” la engancha. Después rueda esos $1,800 hacia la tarjeta A —sumados a su mínimo de $1,200— y, al terminarla, vuelca todo sobre el préstamo personal.
Con avalancha
Ataca primero la tarjeta A, que al 75% es la que más le sangra, aunque sea la de en medio en tamaño. Le pone su mínimo de $1,200 más los $1,500, o sea $2,700 mensuales contra esa tarjeta. Tardará más en ver una deuda “muerta”, pero en el camino paga bastante menos intereses que con la bola de nieve, porque frenó antes el saldo más caro.
¿Cuál le conviene a Sofía? Si es de las que necesita ver resultados para no tirar la toalla, bola de nieve. Si aguanta el proceso y quiere ahorrar lo más posible, avalancha. Para correr sus propios números con su sueldo y sus saldos, puede apoyarse en una calculadora y ajustar el extra mensual.
Antes de pagar, intenta bajar la tasa
Cualquiera de los dos métodos rinde más si primero reduces el interés. La CONDUSEF señala dos caminos para acercarte a tu banco: reestructurar (negociar un plazo o una tasa menor) o consolidar (juntar varias deudas caras en un solo crédito más barato, y cancelar las tarjetas ya liquidadas). Si logras pasar una tarjeta del 75% a, digamos, 35%, tu mismo pago mensual avanza mucho más rápido. Vale la pena la llamada incómoda al banco antes de resignarte a la tasa de la carátula.
Preguntas frecuentes
¿Cuál método me hace salir de deudas más rápido?
En tiempo y dinero, normalmente la avalancha, porque ataca primero el interés más alto. La bola de nieve suele costar un poco más en intereses, pero la gente la termina con más frecuencia porque mantiene la motivación. El método “más rápido” en el papel no sirve si lo abandonas a los tres meses.
¿Sigo pagando los mínimos de las otras deudas?
Sí, siempre. En ambos métodos pagas el mínimo de todas tus deudas para no caer en mora ni dañar tu historial en el Buró de Crédito. El dinero extra es el que concentras en una sola deuda a la vez, según el orden que elegiste.
¿Puedo combinar los dos métodos?
Claro. Algo que sugiero a mis alumnos es empezar con bola de nieve para liquidar una o dos deudas chicas y sentir el avance, y luego cambiar a avalancha para rematar las caras. Te llevas el impulso emocional al principio y el ahorro de intereses al final.
El paso accionable de hoy es chiquito pero decisivo: arma tu lista. Anota cada deuda con su saldo, su mínimo y su tasa, y suma cuánto puedes destinar de más al mes. Sin ese mapa, ningún método funciona; con él, ya escogiste por dónde empezar antes de terminar de leer esto.
Este contenido es educativo y no constituye asesoría financiera personalizada. Las tasas y el CAT cambian seguido y varían entre instituciones; verifica las cifras de tu caso en las fuentes oficiales, como la CONDUSEF y la calculadora de CAT de Banxico, y consulta a un asesor antes de tomar decisiones sobre tu deuda.